Yoga: postura del arado

La postura del arado o Halasana es una postura básica de yoga, le debe su nombre al antigua instrumento de siembra. Su objetivo es lograr estirar las cervicales y la caja torácica.
Entre sus beneficios están:
- Aumenta la circulación de la sangre principalmente hacia la columna vertebral y el cerebro debido a su lenta ejecución y prolongada duración.
- Estimula los órganos abdominales y mejora problemas estomacales (estreñimiento).
- Otorga flexibilidad a la espalda y el cuello.
- Corrige la posición de los pies.
- Normaliza el ciclo menstrual en la mujer.
- Entre otros beneficios.
Cómo realizar la postura del arado
- Túmbate sobre la espalda en el suelo, con los brazos extendidos a cada lado del cuerpo y las palmas hacia abajo.
- Toma aire y lleva las piernas lentamente, sin doblarlas, hacia arriba.
- Cuando tu cuerpo esté formando un ángulo, apoya las manos sobre el suelo.
- Sigue doblando el cuerpo hasta que las puntas de los pies toquen el suelo, más allá de la cabeza.
- Permanece en esta posición de 5 a 15 segundos concentrándote en la respiración.
Si te es posible, trata de alejar aún más los pies de la cabeza de modo que tu cuerpo se poye solo en las vértebras cervicales.
- Desenrolla el cuerpo lentamente para regresar a la posición inicial.
Es muy importante para realizar bien esta postura no tienes que hacer esfuerzo.
Vía femenino


